Mi Excel tiene duplicados y fechas mal escritas: el lunes del cierre
2026-10-13
Es lunes, las nueve y diez de la mañana. El café todavía está demasiado caliente para beberlo y ya tienes abierto el archivo que te mandó el cliente.
Imaginemos a Marta, diseñadora y autónoma, que lleva tres años trabajando sola desde una mesa junto a la ventana de su salón. Hoy tiene una llamada a las once. Le han pedido que ordene una exportación de contactos y pedidos antes de esa llamada. Parecía sencillo. Ya no lo parece.
Lo que ves cuando abres el archivo
Desplazas la pantalla hacia abajo. Hay tres filas con el mismo cliente, pero una lleva una mayúscula distinta y otra un espacio al final que no se ve. Hay fechas que dicen 03/04/2026, otras que dicen 2026-04-03 y una que dice «3 de abril». Y no sabes si el 03/04 es tres de abril o cuatro de marzo.
En la columna de teléfonos conviven números con prefijo, sin prefijo y con guiones. Algunos nombres tienen esos símbolos raros donde debería haber una «ñ» o una tilde.
Piensas: «Esto lo arreglo en diez minutos».
Son las nueve y cuarenta.
El coste que nadie apunta
Nadie te paga por esa mañana. No sale en ninguna factura. Pero la pagas igual.
La pagas con la hora que perdiste buscando duplicados a ojo, ordenando la columna, volviendo a ordenarla. La pagas con ese pellizco en el estómago cuando borras una fila y te preguntas si era la buena. La pagas con la duda de si el cliente va a recibir un archivo con errores que tú no viste.
Y hay algo más callado. Esa sensación de «una profesional de verdad no debería estar peleándose con esto». Como si todos los demás tuvieran un sistema y tú siguieras improvisando con un buscar y reemplazar.
No es falta de talento. Es que nadie te enseñó a limpiar datos, y tu trabajo era otro.
La llamada de las once
A las once menos cinco sigues corrigiendo fechas a mano, una por una. Cuando suena la videollamada, el archivo está a medias y tú también.
El cliente pregunta con amabilidad cómo va. Dices que «casi listo». Es una de esas frases que se dicen sonriendo mientras por dentro haces cuentas de cuánto te falta.
Colgáis. Respiras. Y entonces piensas algo distinto, casi sin querer: «¿Y si esto no tiene por qué ser así cada vez?».
El momento en que cambia la pregunta
Hasta ese día, tu pregunta era: «¿cómo arreglo este archivo?». Esa tarde cambia por otra: «¿por qué sigo arreglando a mano algo que se repite cada mes?».
Porque se repite. Hoy es una exportación de contactos. El mes pasado fue una lista de facturas. Antes, un informe de tienda online. Siempre el mismo tipo de desorden: filas repetidas, fechas en tres formatos, teléfonos escritos como cada persona quiso.
Y esos problemas tienen algo bueno: son aburridos y predecibles. Justo el tipo de tarea que un programa pequeño hace sin cansarse, sin distraerse y sin borrar la fila equivocada.
Una herramienta sencilla puede primero enseñarte qué cambiaría, sin tocar nada, y después dejarte un informe de lo que hizo. Con eso, la duda de «¿y si borré algo importante?» deja de dar vueltas en tu cabeza.
Un lunes distinto
Imagina el mismo lunes, otra versión.
Llega el archivo a las nueve y diez. Lo abres, ves el desorden y no se te encoge el estómago. Sabes lo que viene: lo pasas por tu herramienta, revisas lo que propone cambiar, aceptas.
A las nueve y veinte tienes una lista limpia. Un cliente por fila. Las fechas todas iguales. Los teléfonos con el mismo formato. Las tildes donde tocan.
Te sirves otro café, esta vez a la temperatura justa. Abres el correo, contestas dos mensajes que llevaban días esperando y te queda media mañana libre para el diseño que de verdad te gusta.
A las once llega la llamada. Dices «ya lo tienes en tu bandeja» y es verdad.
No ha pasado nada épico. Pero el día entero se siente más ligero, como cuando por fin ordenas un cajón que llevabas meses esquivando.
Si te has reconocido en Marta
Si alguna vez has mirado un Excel lleno de duplicados y fechas imposibles pensando «tiene que haber otra forma», quizá te sirva echar un vistazo a Clean Data in Minutes – CSV & Excel Cleaning Toolkit (Python). Sirve para limpiar exportaciones desordenadas de CSV y Excel: duplicados, fechas, teléfonos, codificación, y trae una prueba en seco y un informe de cambios. Está en inglés, y necesitas tener Python instalado.
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Una historia ilustrativa, escrita con ayuda de IA.